Arte Miserabilista

Siempre me ha causado curiosidad la tendencia que tienen los seres bohemios -literatos, escritores, etc...- a caricaturizar y captar la realidad de una manera melancólica . A alabar las formas del sufrimiento. A fotografiar niños africanos a punto de morir por falta de calorias. A relatar, gota a gota el desangre del pájaro que migraba y por desgracia cayó en la mira de un algún avaro ser humano. A poetizar el drama. A capturar, en una sinfonía de lo horroroso, a las víctimas de las guerras civiles. En fin, a darle existencia material al sufrimiento. Y en últimas, eso tiene su función y su justificación. El problema - el insoportable problema- es que esos personajes se pongan a pintar retratos de toda la sociedad basados solo en la parte más dolorosa de la historia, olvidando los grandes progresos sociales y humanitarios que han existido en los últimos años en todo el globo. Y olvidar lo último, para crear imágenes, es tan errado como echar a la caneca de la basura esos poemas y esos retratos...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Señor Jaramillo, no estoy muy de acuerdo con usted, debido a que esa es la dura realidad que vive nuestro planeta (unos que lo tienen todo y otros que no tienen nada), aunque usted la califique (la realidad)como una caricatura. Si quiera existen esas personas para concietizarnos, y pensar en esas personas necesitadas cuando derrochamos y despreciamos lo que tenemos.

Luis Felipe Jaramillo dijo...

Anónimo:

Es cierto que esas personas tienen una función y son necesarios para denunciar lo necesariamente denunciable. El asunto es que se basen en las muestras más dolorosas para construir imágenes del estado del mundo. Reconocer los aspectos positivos -las nuevas clases medias asiáticas, el avance de las tecnologías verdes, etc...- es tan importante como aceptar algunas realidad irritantes -los niños en África muriendo de hambre, las guerras civiles, etc..-. Y olvidar a cualquiera de los es, sencillamente, un desproposito.

juan francisco muñoz dijo...

Lo paradójico que ve oLuis es que tu posición podría ser una perspectiva sobre el sufrimiento... es decir, que también estas hablando de él, pero cambiando de perspectiva. Eso me parece constructivo. De hecho, creo que las ironías han sido tan comunes en la literatura, que en ella han sido menos los testimoinios miserabilistas que los testimonios paradójicos sobre el sufrimiento... recuerdo la justificación existencial que del sufrimiento hizo Dostoievsky, pero con un lenguaje poco miserabilista, y el humor de Wilde, el cual pareciera permitir sobrellevar cualquier desdicha... podria afirmar que no solo el tener un sentido es lo que hace sobrellevar cualqueir desdicha, sino también el tener buen humor...