Los análisis tontos....


Toda América Latina se encuentra llena de analistas de medio pelo. De mamertos que ya se saben las verdades irrefutables del mundo de memoria. Que hablan y hablan basura. Siempre están encontrados con los números, con la lógica y hasta con las verdades empíricas del mundo. Nunca están contentos, no hay ningún progreso que valga y, como diría una profesora que alguna vez me enseñó Sociales, están llenos de "espíritu crítico" (yo diría que sufren de criticonismo, que no es más que el que sufre de ceguera mental para aprender nuevas cosas). Siempre terjiversan los hechos para que su habladuría y sus propósitos, sean más atractivos al oído del ciudadano común y corriente.

Probablemente, quien mejor calificaría para una vacante con el perfil de arriba descrito sería Jorge Enrique Robledo, flamante Senador del Polo Democrático Alternativo. Su retórica es agresiva y sus gafas lo ponen más ciego de lo que es. En los debates nunca construye, sino que se encarga de triturar cualquier consenso que exista. Cree que su profundidad intelectual es oceánica, pero se inventa algunas relaciones bastante estúpidas (por ejemplo, alguna vez en MOIR aparecia un artículo de opinión diciendo que entre mayor fuera el flujo de exportaciones, más pobreza tendríamos) y sus cifras son bastante rebuscadas.
Su visión del mundo, creo yo, es bastante Martiana: las responsabilidades son sólo suyas (a los países desarrollados) porque ustedes nos han explotado por siempre, así que, ¿qué esperan?.

Por ejemplo, en los debates del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos hablaba siempre de lo mismo: explotación, dominación, bla,bla,bla,bla. Siempre tomaba a México como ejemplo. Y es Colombia no puede tomar a ese país como ejemplo o referencia para el TLC. Existen vastas diferencias demográficas y de composición del sector productivo. Además, los Estados Unidos Mexicanos se quedaron a esperar que el libre comercio les arreglara sus problemas por arte de magia. Colombia tiene en la agenda cosas muy distintas: Reconversión productiva, nueva generación de dobles calzadas y otras cosas. Probablemente algo a lo que hizo Irlanda o está comenzando a hacer Chile. Pero a él no le importa, es libre comercio y por eso es malo. Y así es en varias cosas tan trascendentales como por ejemplo, las privatizaciones o los temas relacionados con seguridad social.
No colabora y está en contra de las tendencias modernas de la política de des-politización de las decisiones y el establecimiento de nuevos estamentos programáticos y pragmáticos. Se quedaron atrás, en la guerra fría y el viejo orden mundial de "comunistas y capitalistas". No se han dado cuenta de que el nuevo orden es "países receptores de capitales y espanta-capitales". No han avanzado en la línea del tiempo y sus ideas son viejas y obsoletas. Ellos no sirven para el debate que queremos. Son un estorbo para las discusiones sensatas que este país necesita.

1 comentario:

Juan Francisco dijo...

De acuerdo.
Sin embargo, comparto la incredulidad sobre la forma como este gobierno puede desarrollar una verdadera agenda interna que sea proporcional a la complejidad de lo que esta en juego con el tlc. No se, pero las negativas de los congresistas de EU no son por cualquier cosa.