Reflexión corta sobre pedagogía...

Yo puedo decir que me gusta charlar con la gente. Cuando grande, me gustaría que me pagaran por hablar con los demás de temas interesantes. Unas veces para enseñar temas tribulados del día a día escolar. Otras para charlar sobre datos pequeños e interesantes. Y finalmente, para convencer a la gente de que haga (o deje de hacer) algo. Cosas que por pura ética se deben hacer, pero que simplemente no se hacen. Pero bueno, este post no se trata de eso; es de una experiencia.

Era el primer foro de filosofía que se hacía en la región. Varios alumnos de diversas instituciones educativas prepararon ponencias y vinieron a explicarlas. Bueno, no a eso: La mayoría, como era predecible, se pusieron a leer diapositivas ilegibles (sólo a ellos se les ocurre poner letra negra cuando tienen una foto del siglo XIX como fondo) o discursos ilustrados y llenos de terminos técnicos. Otro, con un dominio remarcable de la oratoria, hizo una buena exposición sobre Thomas Hobbes y su materialismo desaforado. Y así, hasta que le llegó el turno a Immanuel Kant, un compañero y el que escribe esto. Empezó mi acompañante con los típicos (y siempre aburridores) datos biográficos. Seguí yo, esta vez con el core de la ponencia. Lo mío se centró en varios ejemplos de cómo pensaba Kant y un ejemplo de él como visionario de los entes globales actuales como las Naciones Unidas. Y bueno, transcurrió el tiempo y terminó el foro. Mis compañeros me adjudicaron varios apodos simpáticos, recibí las felicitaciones de algunos docentes y finalmente, sentí cierto reproche de mi profesor de filosofía por renunciar a usar tecnicismos. Sin embargo, no le paré bolas (ni le seguiré parando, menos en las evaluaciones) por un sólo motivo: La exposición que yo hice, más allá de los chascarrillos de los que somos felices víctimas algunos, dejó más huella (o bueno, fue menos irrelevante) que aquellas de los que se adentraron en una orgía de palabras que la mayoría desconocía y que en momento en que fueron mecionados, borraron cualquier atención que el auditorio les tuviera.

En mi opinión, sin saber lo que piensan los grandes pedagogos, el uso de tecnicismos hace mucho más difícil la expansión democrática del saber. En últimas, los discursos que suscitan suspiros entre los maestros y desatención entre los jóvenes son muy peligrosos porque alejan el conocimiento y generan resentimiento hacia el mismo. Sin duda lo más triste es que el uso de esas disertaciones sea generalizado.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece importante lo que mencionó sobre el uso de tecnicismos al momento de estudiar y exponer algún tema en general, más aún cuando el intervalo de atención de la audiencia no es muy amplio que digamos, y es lo que muchos docentes tienden a ignorar para luego quejarse y preguntarse el por qué del pobre desempeño de sus estudiantes y los penosos resultados en las evaluaciones.

La aversión que existe hacia el estudio y el aprendizaje se debe en gran parte a que los jóvenes no somos capaces de asimilar lo que nos están enseñando (la otra parte ya si es simple vagancia o ganas de no aprender, muy popular entre la juventud actual, de paso) y se nos dificulta relacionarlo a la vida cotidiana, como con las matemáticas y la química, lo que nos lleva a tener aquel pensamiento de “¿Para qué vemos esto si no nos servirá de nada en un futuro?” Y es entonces cuando le restamos importancia.

A veces creo que los maestros están haciendo todo al revés, empleando horas explicando teorías para luego entablar una relación que, para entonces, estaría llegando a oídos sordos. Me parece que sería más productivo plantearles a los estudiantes interrogantes a cosas que ellos ven en su día a día, hacerles darse cuenta que en realidad no entienden, o no se habían percatado de que existía algo más complejo detrás de todo lo que experimentan (como por ejemplo: ¿Por qué el cielo es azul?) y así, por medio de la curiosidad, lograr obtener un mayor nivel de atención y posterior entendimiento. Por lo menos, es lo que me parece lógico a mí.

De paso, muy cómico el comentario de las diapositivas.

Luis Felipe Jaramillo dijo...

Anónimo:

Excelente comentario y totalmente de acuerdo. Ojalá siga paseandose por aquí.

Cordial saludo,

Luis Felipe.

Gallo Rojo dijo...

Fernando Londoño quien también tiene en su contra un proceso judicial en curso y entre otras cosas se declaró sin fondos para cubrirlo...

No veo la falta de objetividad de la corte, tampoco veo necesario repetir lo que dice Uribe acerca de la ausencia de la misma, suficiente cobertura tiene en los medios de comunicación pro-estatales. Ahora, si objetividad es no procesar ni juzgar a quienes presuntamente se ven inmiscuidos delitos penales, si es patrocinar la impunidad a costas de la supuesta institucionalidad, la corte si no será objetiva. La pregunta debe ser, la corte es la culpable de la crisis política del país?; o son los congresistas y demás políticos que acudieron a los paramilitares o estos a aquellos para beneficiarse mutuamente en un contubernio dantesco.

"Rodear la institucionalidad del país" parece ser la consigna impartida al interior del movimiento uribista para salirse por la tangente.

La tridivisión de poderes en Colombia nunca se ha respetado, no ha sido más que una farsa, un abuso de la palabra democracia. Muchos menos ahora, la corte constitucional es mayoría política de...?; por...?; la oposición se ve estigmatizada por el mismo presidente y sus asesores; gran parte de los congresistas capturados votaron en favor de la reelección... supongo que eso es objetividad. El fiscal es indirectamente elegido por?; el defensor y procurador?; la comisión de acusación de la camara ha hecho algo?; la de enjuiciamiento del senado?; los estados de excepción que han sido en Colombia, de dónde proviene el impuesto de guerra y el estatuto anti-terrorista?...

En fin...

Gallo Rojo dijo...

Fernando Londoño quien también tiene en su contra un proceso judicial en curso y entre otras cosas se declaró sin fondos para cubrirlo...

No veo la falta de objetividad de la corte, tampoco veo necesario repetir lo que dice Uribe acerca de la ausencia de la misma, suficiente cobertura tiene en los medios de comunicación pro-estatales. Ahora, si objetividad es no procesar ni juzgar a quienes presuntamente se ven inmiscuidos delitos penales, si es patrocinar la impunidad a costas de la supuesta institucionalidad, la corte si no será objetiva. La pregunta debe ser, la corte es la culpable de la crisis política del país?; o son los congresistas y demás políticos que acudieron a los paramilitares o estos a aquellos para beneficiarse mutuamente en un contubernio dantesco.

"Rodear la institucionalidad del país" parece ser la consigna impartida al interior del movimiento uribista para salirse por la tangente.

La tridivisión de poderes en Colombia nunca se ha respetado, no ha sido más que una farsa, un abuso de la palabra democracia. Muchos menos ahora, la corte constitucional es mayoría política de...?; por...?; la oposición se ve estigmatizada por el mismo presidente y sus asesores; gran parte de los congresistas capturados votaron en favor de la reelección... supongo que eso es objetividad. El fiscal es indirectamente elegido por?; el defensor y procurador?; la comisión de acusación de la camara ha hecho algo?; la de enjuiciamiento del senado?; los estados de excepción que han sido en Colombia, de dónde proviene el impuesto de guerra y el estatuto anti-terrorista?...

En fin...

Gallo Rojo dijo...

perdón por el doble comentario.

Luis Felipe Jaramillo dijo...

Gallo Rojo:

Fresco, no hay problema.

Respecto al tema: Lo que uno critica no es que se investigue y castigue a algunos individuos que tuvieron vínculos con los grupos ilegales (paras o guerrillas), sino que la Corte se exceda y vea cosas donde no hay. O que se ponga a hacer política mediante la justicia. Es eso: el mal uso de los poderosos y necesarios atributos que la democracia les da.