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Son los muertos, estúpido.

Haciendo un poco de investigación para el trabajo sobre seguridad fronteriza, me encontré con este interesante librito del Center for Strategic and International Studies sobre el estado de la cooperación méxico-americana en materia de narcóticos. Hay un apartado que es particularmente ilustrativo para la discusión de la efectividad de la guerra contra las drogas. Es cliché, pero dada la insistencia de muchos en cerrar sus oídos, no está demás repetirla:
The government (México) has had many successes, including confiscating drugs, capturing cartel kingpins and extraditing many of them to the United States for prosecution, and using well-planned raids and killing many cartel leaders. Violence by the cartels has escalated, however.
Cooperative Mexican-U.S. Antinarcotics Efforts. En CSIS.

Addictionomics...

Si la solución al problema del narcotráfico (ver aquí y acá ) está en la economía, la salida para las familias y los individuos que tienen problemas de adicción, es la ciencia. Lástima que los gobiernos no se interesen:
Governments do not seem interested at the moment, either; the welfare of addicts, rhetoric aside, is rarely a priority. Similar studies of the effect of diet on the behaviour of prisoners are, though, provoking interest. John Stein, yet another Oxford man, is currently conducting such a study in three British prisons. If a change of diet really can help addicts, it would be a shame not to find out. It might even save the public purse some money.
Creo que estos hombres de ciencia han aportado mucho más, tal vez sin quererlo, a encontrar formas de combatir problemas de adicción que los mil y un políticos moralistas como Fernando Londoño Hoyos y el Presidente Uribe.

Mentalidad???...

Western minds should reflect on the Chinese wisdom in translating the Western word "crisis" by combining two Chinese characters, "danger" and "opportunity". Too many Western minds are looking at dangers; few are looking at opportunities.
Kishore Mahbubani en The New Asian Hemisphere 

Esta mentalidad de cambiar el término crisis por oportunidad es bien conocido y aplicado en el mundo de los negocios. Se la he escuchado a mi papá algunas veces. Y puede ser muy práctica en una cantidad variada de situaciones. Sin embargo, tengo mis reservas a que sea útil en algunos aspectos de nuestra vida local. Por ejemplo, uno podría decir que la crisis institucional que Colombia ha estado viviendo en el último año es una oportunidad para idearnos una separación de poderes con mejor ingeniería institucional. Pero qué oportunidad? Quiénes aprovecharían esa oportunidad?. O incluso con mi último post sobre las elecciones gringas: Es posible ser positivo frente al futuro de algunas reformas y programas que son necesarias para salvar al mundo en un momento de crisis y más aún cuando no hay políticos que los lideren y la justifiquen, pues los que lo hicieran fracasarían en las urnas (Alguien se imagina proponiendo reducir en 110% los beneficios sociales?)?.

No sé. Se me ocurre que esa mentalidad de oportunidad tiene una aplicación exclusiva en el mundo de la economía y de los negociantes racionales. Pero en la política, el asunto es a otro precio. Maldita!!

No sirve para el sueñito...


Hoy, después de un calurosísimo día, llegué dispuesto a hacer lo que nunca suelo hacer: Regalarme un tiempito y pegarme una siesta. Para ello, como el sueño definitivo se me dificulta cuando no es de noche, se me ocurrió poner en mi iPod el último podcast de GPS, el programa de Fareed Zakaria en CNN. Me amenizaría el sueño, pues tal vez la temática sería tan aburrida -y tan común- que mis ojos empezarían a caer lentamente hasta llegar al letargo. Pero me equivoqué: Me retrasó el sueño 26 minutos. Vale la pena verlo.

La globalización es buena....

Dos de los aspectos que más se critican de la globalización son i) la supuesta irresponsabilidad y monopolización de los mercados por partes de gigantes empresas y ii) la eliminación de culturas distintas a la anglosajona. Aquí hay dos links que muestran que lo que dicen de la mundialización es simplemente algo más en el ruido de pensamientos sin base.

  • Si la globalización sólo admitiera la cultura americana o británica, Jorge Celedón no hubiera ganado un premio Grammy y no podría llevar un ritmo como el vallenato (muy poco anglo) a tierras más lejanas que Mompox. Vea la nota aquí.
  • Si la globalización implica que las compañias multinacionales sean irresponsables, entonces, ¿Porqué Cerrejón (cuyos dueños son nada más y nada menos que BHPBilliton y AngloAmerican, dos pesos pesadísimos del mundo de la minería) está invirtiendo en manejar responsablemente sus emisiones de CO2 y reforestar las areas de las cuales ya ha sacado carbón?. Vea la nota aquí.
Probablemente existan casos de empresas irresponsables ó de culturas suprimidas, pero son aislados. Y es por la falta de globalización que esto sucede: Si existiera una verdadera sociedad global en muchas partes del mundo, la información podría fluir libremente y se podría culpar a los culpables por sus fallas y actos de mala fé. Y en el caso de la cultura, es la mundialización la que ha permitido que muchas culturas no se queden enterradas y su valor se pierda por siempre. Le debemos que podamos comprar y escuchar música o cuadros y telas de África.

La globalización y los pobres: un vistazo rápido a la mortalidad infantil...

Ayer Alejandro Gaviria publicó un post en su blog sobre la evolución del mercado laboral para las mujeres, su participación del total de empleados, etc... Probablemente lo mejor fué un tool que se llama GapMinder y que nos muestra una variedad en indicadores sociales y económicos desde 1975. Está muy bueno. Esto coincidió con un debate que tuve en clase de sociales hoy sobre "multiculturalidad". La verdad, terminé hablando de comercio y globalización y sus efectos en la cultura. Algunos de mis compañeros del ala más mamerta hablablan de que a parte de que la globalización "era mala para la cultura", también ha sido nefasta para la calidad de vida las personas. Yo siempre he opinado lo distinto, pero no tenía unos datos o un gráfico hecho que me permitiera argumentar con hechos verídicos. Entonces, este tool me cae como anillo al dedo.

Algunos de mis compañeros hablaban de que para los países subdesarrollados, la globalización había sido nefasta y planteaban la típica caricatura: El Tío Sam con el látigo sobre los pobres latinos que no tenían otra más que comprar sus productos y así por los siglos de los siglos, amén.

Entonces, para mirar que los beneficios de la globalización no habían sido meramente económicos y habían llegado a otras áreas "más humanas", traté de hacerle un análisis macro a la Tasa de Mortalidad Infantil, que se muestra en estas gráficas. La primera, es de 1975, cuando apenas existía un mundo ligeramente interconectado y estabamos divididos en los dos bloques antagónicos que ya sabemos cuales son. La segunda, es en 2004, donde el proceso de globalización está mucho más desarrollado.


En esta gráfica, se puede observar que la Tasa está practicamente definida por el nivel socioeconómico del país. Los rojos son los países ricos de la OECD y están abajo. Los azules son los paises pobres como los Africanos y Haití y están más arriba, dode la tasa de mortalidad es mucho más alta.


En esta segunda gráfica es donde debemos juzgar el "papel humano de la globalización". La tendencia, para los países ( OECD y no OECD, medios y medios bajos en ingreso) es de haber mejorado sus tasas de mortalidad infantil.
Por ejemplo, el promedio entre el máximo y el mínimo de los países ricos pasó de 25 a menos de 10. El de los medio-alto pasó de casi 90 a poco más de 50. Los de medio-bajo pasó de 130 a menos de 80. Los más pobres cambio de 235 a 162.

En todos existe una reducción agresiva. Un cambio para bien. Una mejora global. Pero bueno, para los "desargumentadores", sólo será basura estadística. Ojalá esto sirviera para que el debate fuera más sensato...

Naciones Unidas y FMI

Hoy Amnistía Internacional publicó unas fotos que demuestran que en Sudán se está violando el embargo para el comercio de armas que Naciones Unidas puso al país africano hace algún tiempo, cuyo objetivo era tratar de parar el comercio de armas y por tanto, su uso, llevando a un bajón en la violencia.

El anterior caso refleja que las sanciones y los papeles de las Naciones Unidas han fracasado para hacer el embargo de armas una realidad. Han sido ineficientes y ya no se les toma en cuenta. Son una voz que sirve para escuchar a panelistas en foros en auditorios con sillas còmodas, pero que en la pràctica ha llegado a ser tan poco perceptible y trascendente como la de una hormiga. Igual ha sido con la invasión militar a Iraq, donde no importó que dijera la ONU, igual, se realizó.

El FMI tuvo un papel decisivo en la recesión argentina y la profundización de la crisis asiática de fines de los 90´s que terminó afectando a todo el mundo emergente. Ahora muchos paises lo están dejando de lado, prepagando sus deudas y dejándolo con menos poder económico y desprestigiando sus programas y políticas de estabilización.

Nuestras instituciones globales se han venido desprestigiando y conviertiendose en menos trascendentes cada vez más. Ni siquiera cumplen su función de brindar estabilidad.
Por eso, en estos días de crisis hay que hacer algo por tratar de preservar la estabilidad global del futuro. Yo creo que la conclusión es breve y obvia: reformar, reformar y reformar.

Ensayo: Desarrollo sostenible, ventajas y limitaciones en una sociedad globalizada

Desarrollo sostenible, ventajas y limitaciones en una sociedad globalizada

El último lustro ha sido excepcional para el debate medioambiental: Hace 6 años en los libros de globalización más populares se olvidaba hacer referencia al cambio climático y sólo se hacía relato a las fallas de mercado y los alarmantes cambios en la desigualdad salarial. Hoy en día el tema tiene más audiencia, inclusive, en el gobierno de los Estados Unidos, el país más reacio a la firma de tratados de regulación de emisiones y a la propia existencia del calentamiento global. Tal vez esto ha ocurrido principalmente por la agenda que propone del ex-vicepresidente Al Gore con su película An Inconvenient Truth, el desastre del huracán Katrina (cuyo costo para el Gobierno Federal fue de cerca de US$150.000 millones, es decir, 1,5 veces el PIB de Colombia en 2006), el tsunami en Asia-Oceanía y la propia globalización de los medios de comunicación y con ello la información a la que tenemos derecho a recibir como ciudadanos del globo.

A partir de esto ha surgido con más intensidad el debate sobre qué hacer para prevenir que volvamos a cometer los mismos errores que la civilización cometió durante los pasados 2 ó 3 siglos para que las generaciones futuras no tengan preocuparse de lo mismo y puedan concentrarse en lo que les incumbe, a lo que llamamos desarrollo sostenible. Y mucho se ha dicho sobre este. Algunos propiamente han dicho que es una cantaleta de ambientalistas y nada más, aún cuando la evidencia empírica y científica sugiere que algo extraño pasa hoy en día en el planeta azul, además, argumentan que todo lo que sugieren los estudios para tomar acción contra el cambio climático (energías más eficientes, autos más pequeños, etc.…) terminaría por lastimar o por lo menos, ralentizar la economía mundial. Muestra de su ignorancia y de falta de apertura al debate es por ejemplo, cuando el Presidente Bush Padre en un discurso dijo que Al Gore (entonces pre-candidato presidencial por el partido Demócrata) era tan preocupado por el medio ambiente, que los americanos se llenarían de búhos y no tendrían empleos. Lo peor es que Bush ganó y su mandato terminó en una fuerte recesión.Las ventajas del desarrollo sostenible en sí son muchas, empezando porque un manejo adecuado de nuestro entorno nos garantiza que por lo menos tendremos un sitio estable a lo largo del tiempo en cuanto al clima y un sistema responsable en el largo plazo si nos referimos a la flora, fauna y al correcto ciclo de los ecosistemas. En teoría, las ventajas de un método para administrar de manera globalizada el entorno que nos rodea son que estas serían mundialmente compartidas y ejecutadas por todos, según nuestro grado de capacidad para enfrentar los posibles costos que el desarrollo sostenible puede generar, es decir, de una manera equitativa y justa.
Sin embargo, este panorama no llena los requerimientos de muchos políticos, que repito, argumentan que el costo de una sociedad sostenible significaría mucho en pérdida de empleos y crecimiento económico. Y muchos creemos que su visión es de muy de corto plazo. Según la ONU, hacer frente al problema del cambio climático y encaminarnos en dirección de un ambiente más sostenible costaría tan sólo 0,1% del PIB Mundial hasta el 2050 (principalmente por reducción de emisiones, inversiones en eficiencia y nuevos tipos de energía), donde se crearían nuevos empleos de investigación. Además, el valor que se enfrentaría gradualmente hasta el año ya mencionado, es mucho menor al que se debería pagar por cada desastre que se genere (mejor aún, se ahorrarían vidas) y el crecimiento económico que se pierda por las regulaciones ambientales sería poco comparado con la total parada de los medios de producción de un futuro y caótico mundo, donde nos lamentaríamos de no haber actuado antes cuando los costos relativos eran mucho menores para arreglar el problema.
Sin embargo, falta mucha conciencia relativa a los países más desarrollados, quienes tienen la mayor responsabilidad por sus grandes emisiones de gases, que según el sagrado principio de equidad, son los que deberían pagar más, al menos en un mundo de responsabilidades y acciones compartidas.

En conclusión, estamos enfrentados ante dos propuestas que la humanidad debe tomar: El de la acción en cuanto al desarrollo sostenible, con todas las limitaciones y sacrificios que en el futuro cercano significan (autos menos potentes y restricciones en el uso de la energía de cualquier origen) y las ventajas que en el largo plazo esperamos (mejor calidad de vida y un ambiente más sostenible) ó continuar con el actual modelo de hablar y no hacer nada, con todos los placeres que significan para los próximos 15 ó 20 años, pero con repercusiones probablemente irremediables e irreversibles para el resto de la historia.
Allí están, todo está por hacer, sólo la voluntad política de los pueblos y sistemas de gobierno globales más eficientes y justos podrán determinar nuestro futuro de la forma más correcta e inteligente.

Desarrollo Sostenible

En 1983, en una conferencia, la Comisión Mundial del Medio Ambiente de la ONU definió al desarrollo sostenible como “un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente sin poner en peligro las capacidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”. Algo así como un progreso responsable del ahora que sea coherente con el adelanto de las futuras generaciones del planeta, y que les permita además, no sacrificar metas por arreglar problemas que les dejaron sus padres.
Los procesos productivos del presente no están encaminados hacia el aseguramiento de un futuro sano, al menos en el sentido ambiental; De hecho, las emisiones de gases de efecto invernadero se están incrementando de manera preocupante, impulsados especialmente por el espectacular crecimiento económico chino (Y con ello más y más industrias), autos ineficientes y subutilizados en los Estados Unidos, energía altamente ineficiente y un déficit decepcionante de voluntad política. Siendo esta última la más preocupante, no sólo por su falta de visión, sino también por su poca apertura a argumentos e investigaciones científicas y la negación a tomar medidas para ayudar a arreglar el problema con la excusa de los altísimos costos económicos para las industrias y nefastos efectos sobre el empleo.
Por fortuna, este déficit ha empezado a disminuir, especialmente y a la fuerza por dos lamentables catástrofes naturales como lo fueron el huracán Katrina y el tsunami en Asia-Oceanía. Sin embargo, el aumento de la voluntad política no ha significado un aumento importante en las acciones para frenar el problema ambiental que se viene.
Pero es de resaltar el esfuerzo del sector privado por ser más eficiente en las emisiones que produce. Muestras de esto, son Toyota y Honda, que han venido desarrollando automóviles híbridos y más eficientes en el consumo de combustible, lo que sin duda les ha representado un aumento en su participación en el mercado de autos globalmente frente a fabricantes de carros que son ineficientes en el asunto de los combustibles, como por ejemplo Ford y General Motors.
Sin embargo, estos esfuerzos son pocos. Mientras no exista una voluntad global (Como la que vimos en contra del terrorismo después del 11 de Septiembre) para retardar el avance del calentamiento global, poco importarán los esfuerzos aislados de algunos.
Se necesitan esfuerzos de apoyo a la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías para nuevas formas de energía, o que por lo menos hagan más eficiente el uso de las actuales fuentes de energía.
Según el semanario londinense The Economist y el IPCC de la ONU (Intergovernmental Panel on Climate Change), la forma más eficiente de tomar acción en cuanto al calentamiento global es invertir en los siguientes sectores:
- Sistemas de calefacción y alumbrado: Estos sistemas son altamente ineficientes, por ello, cortar las emisiones de este sector no tendría un costo relativo alto, ya que si se invierte en mejorar la eficiencia general de esos sistemas, tanto las emisiones como los precios caerían. Además el IPCC argumenta que cortar el 30% de las emisiones de este sector no tendría costo.
- Transporte: Esta parte es más difícil porque las ventas de carros están por las nubes y la demanda por combustible es altamente inflexible. Si la gente quiere conducir, conduce, a menos de que los precios de la gasolina crecieran con descaro, sin embargo, tales niveles serían inaceptables para los políticos, es decir, prácticamente imposibles. Entonces, para controlar las emisiones en el sector de transportes, nuevas tecnologías, como bio-combustibles y autos eléctricos son necesarias.
- Generación de Energía: En este sector hay gran esperanza para recortar emisiones porque el costo de energías renovables, como la solar y la eólica, han venido cayendo a partir de la última década y la nuclear ha mejorado en eficiencia. La captura y almacenamiento de Carbono (Que consiste en re-inyectar el dióxido de carbono a la tierra) son también una buena opción, aunque las tecnologías de este último están en una etapa de desarrollo tecnológico menor.
Entonces, las soluciones tecnológicas para el cambio climático, están disponibles. El problema, es que los combustibles fósiles siguen siendo más económicos. Por fortuna, la economía viene al rescate. La quema de combustibles fósiles le trae un costo a la sociedad que no se ve reflejados en su precio. Con impuestos se puede lograr que esos costos no-reflejados existan y los bio-combustibles sean competitivos frente a los combustibles fósiles.
Además, el costo calculado de aplicar todas estas medidas para hacer frente responsablemente al calentamiento global según el IPCC es de tan sólo el 0,1% del Producto Interno Bruto Mundial por año hasta el 2050, es decir, en términos relativos, 1/20 del gasto mundial en defensa y en cifras absolutas a dólares de 2007, 450.000 millones de dólares, menos del gasto anual en defensa de los Estados Unidos.
Este gasto debe ser compartido y equitativamente distribuido de acuerdo al nivel de responsabilidad con el cambio climático. Es decir que, según las emisiones del 2005, los Estados Unidos deberían asumir un 30,3%, Europa un 27,7%, Sudeste Asiático un 12,3%, Rusia un 13,7%, América Latina un 3,8%, Japón un 3,7%, Medio Oriente un 2,6%, África un 2,5%, Canadá un 2,3% y por último Oceanía con un 1,1%.
Con todas las medidas y recomendaciones anunciadas, el mundo podría pensar que resolver el calentamiento global puede ser fácil. El problema, es, como ya dije anteriormente, que si esto no se aplica globalmente no va a funcionar. Ni siquiera si sólo algunos pocos y grandes países lo aplican. Todos lo necesitamos. En pocas palabras, tal como lo define el IPCC, la tecnología y la economía pueden contribuir bastante con la solución del problema, sin embargo, lo que sigue siendo tan difícil es la parte política.