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Actores transnacionales, sus roles y perspectivas de participación en el conflicto colombiano

En sus primeros años de existencia, el conflicto en Colombia se caracterizó por ser un asunto eminentemente doméstico, con una influencia relativamente limitada de agentes externos. Si bien se presentaron algunos casos de intervención extranjera en nuestra guerra, como el apoyo financiero y militar de Cuba al ELN en los años sesenta (Peters, 2009), estos nunca fueron lo suficientemente profundos y extensivos como para convertir a otros países en actores importantes y decisivos en nuestro teatro estratégico. Sin embargo, esto ha cambiado en las últimas décadas con el aumento de la actividad norteamericana justificada en el combate al tráfico de drogas y al terrorismo, y más recientemente con la aparición de proyectos expansionistas que son compatibles con las ideas de los grupos insurgentes en Colombia. Es el objetivo de este documento establecer con claridad quiénes son los actores transnacionales que han estado involucrados en nuestra guerra, qué está pasando con ellos en la actualidad, qué podemos esperar de ellos en el mediano plazo y sus implicaciones posibles para nuestro conflicto.

a.) ¿Quiénes son, cuál ha sido su rol y qué está ocurriendo?

Si bien una cantidad considerable de países en el mundo han expresado su preocupación por la violencia en Colombia, pocos han sido actores relevantes en nuestro conflicto, lo que es racionalmente asimilable si se acepta que las naciones y sus gobiernos sólo se interesan con profundidad por un problema cuando este realmente les afecta. Tal como lo afirma Borda (2010), los Estados actúan por motivaciones fuertes y  claramente definidas  y no por caridad. De esta manera, existen algunos países que poco tienen que ver con nuestro conflicto pues sus intereses están alejados de esta parte del trópico. Así, por ejemplo, es predecible que países  como Bangladesh o Sri Lanka se interesen poco por nuestra guerra pues claramente no estamos dentro de su lista de prioridades por varias razones: Nuestro intercambio comercial es casi nulo, nuestra posición geográfica es muy lejana, etc. Pero, de igual manera, hay otras naciones que tienen intereses naturales en Colombia y que consecuentemente tienden a estar más involucradas en el conflicto armado. Dentro de ese contexto, el país que ha estado más involucrado en nuestra guerra ha sido Estados Unidos pues la estabilidad política de Colombia parece importante para su seguridad nacional y la preservación de la estabilidad en el hemisfero (Sweeney, 1999), así como la necesidad de combatir a las drogas y al terrorismo. En ese mismo orden de ideas, Venezuela ha convertido en un agente externo importante para nuestra guerra pues es el corazón de un proyecto continental de unidad latinoamericana que simpatiza con los planteamientos políticos bolivarianos de las guerrillas colombianas, y hay evidencia empírica relevante que apunta a la colaboración técnica y financiera del gobierno de ese país con organizaciones armadas ilegales en Colombia (Ortiz, 2010). Y aunque es cierto que hay muchos otros Estados interesados en nuestro conflicto, como Brasil al que este asunto le es relevante como potencia hemisférica emergente, lo verdadero es que no hay otros actores que hayan o estén jugando roles tan protagónicos como los EEUU y Venezuela. A continuación, describiremos las interacciones recientes de esas naciones con Colombia en lo que es relativo a la guerra y lo que podemos esperar de ellas en el mediano plazo.

i.) Estados Unidos

Después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la Guerra Fría, la relación bilateral con Colombia no ha sido de prioridad elevada para los Estados Unidos pues el eje principal de su política exterior en gran parte del Siglo XX fue la lucha global contra el comunismo (Hook & Spanier, 2007), y si bien Colombia llegó a tener un rol relevante en esta cruzada en el contexto hemisférico, generalmente existieron situaciones más críticas que demandaron la atención prioritaria de los Estados Unidos. Así, por ejemplo la contención soviética en Europa Occidental y la Guerra de Vietnam dominaron la agenda exterior de muchos gobiernos, desde Dwight Eisenhower hasta Gerald Ford. Esto empezaría a cambiar hacia finales de los años ochenta con la administración Reagan y su fuerte postura en materia de política antinarcóticos. Como afirma Borda (2001), el inicio de ese gobierno marcó un giro radical en materia de acción y retórica en lo que se refiere a la guerra contra las drogas, distanciándose del discurso de la saliente administración de Jimmy Carter, cuyo eje central era tratar el problema del los narcóticos como un asunto de salud pública. Así, la primera dama de ese país, Nancy Reagan, lanzó en 1984 la campaña Just say no, que incitaba al público americano a dejar de consumir drogas pues esta actividad implicaba costos económicos, sociales y culturales demasiado altos. En 1986, el Presidente Reagan firmó el Antidrug Abuse Act que establecía por primera vez un presupuesto relativamente importante para la guerra contra las drogas (U$1.700 millones, equivalentes a U$5.340 millones de 20081), una penalidad mínima para consumidores y el porcentaje mínimo que un condenado por consumo de drogas debe cumplir de su sentencia para poder ser libre (85%) ("Timeline: America's War on Drugs," 2007). Esto sería relevante para Colombia y su relación con los Estados Unidos pues el inicio de esta cruzada contra narcóticos coincidiría cronológicamente con la consolidación de nuestro país como el mayor exportador mundial de cocaína y la aparición de poderosos carteles como el de Medellín y de capos legendarios como Pablo Escobar y Carlos Lehder. Tickner (2010) afirma que este período histórico marcó el inicio de la narcotización de las relaciones bilaterales, que le fue útil a nuestro país como excusa para buscar una relación especial con los Estados Unidos y solicitar asistencia militar y financiera para combatir al flagelo del narcotráfico. Así, en 1989 el Estado Colombiano ya había recibido radares y helicópteros, así como entrenamiento por parte de especialistas norteamericanos. Adicionalmente, el dinero para inversión ya era de U$89 millones y se esperaba que siguiera creciendo (Brooke, 1990).

Los Estados Unidos siguieron proporcionando cooperación militar y financiera para la lucha contra las drogas durante la década de los años noventa, aunque de forma diferente a la inicialmente provista en las Administraciones Reagan y Bush, y por varias razones: En primer lugar, el escándalo del proceso 8.000, donde se probó que dinero del narcotráfico financió parte de la campaña de Ernesto Samper, enrareció las relaciones entre los gobiernos de ambas naciones y amenazó la estabilidad institucional colombiana. Y en segunda instancia, muy relacionado con lo anterior y según Ortiz (2010a), la debilidad del Presidente obligó al gobierno a buscar apoyo en las Fuerzas Militares para poder seguir en el poder, y lo consiguió. De esta manera, los Estados Unidos redireccionaron la cooperación técnica y la ayuda financiera de la guerra contra las drogas hacia la Policía Nacional, que se asociaba menos con el gobierno Samper. Todo esto tendría implicaciones relevantes para el escenario nacional de seguridad pues coincidió con la escalada militar más   agresiva llevada a cabo por las FARC y el surgimiento de grupos paramilitares en varias zonas del país.

Entonces al finalizar el gobierno Samper, la institucionalidad nacional estaba debilitada, la situación de seguridad era crítica y las relaciones con los Estados Unidos atravesaban por el peor momento en décadas. Para enfrentar ese complejo panorama, Ortiz (2006) afirma que la administración Pastrana optó por una estrategia dual que abría las puertas a la negociación con las FARC mientras impulsaba una actualización y una reforma profunda de las Fuerzas Militares. Para poder desarrollar con éxito  el segundo pilar de la estrategia era necesario mejorar las relaciones con los Estados Unidos pues el estado de las finanzas públicas era débil y la cooperación técnica norteamericana, direccionada a las Fuerzas Militares, podría tener implicaciones estratégicas favorables e importantes en la lucha contrainsurgente. De esta manera y tras avanzar en la recuperación de la confianza entre ambos Estados, el Congreso de los Estados Unidos aprobó el Plan Colombia (PC), propuesto por la administración Clinton y el gobierno Colombiano, con el objetivo de fortalecer al Estado Colombiano para que este pudiera ser un agente efectivo en la guerra contra las drogas (Tickner, 2010). Una de las características más importantes de esta iniciativa es que era eminentemente militar y que limitaba el uso de los equipos adquiridos con fondos norteamericanos para asuntos contra narcóticos, lo que algunas veces limitaba su efectividad en la lucha contrainsurgente.

Tras los ataques terroristas del 11 de Septiembre de 2001, la declaración de la guerra  global contra el terrorismo de la administración Bush y el fracaso de los diálogos de paz con las FARC, la relación entre Colombia y los Estados Unidos tomó un nuevo aire pues la lucha contrainsugente se justificaba plenamente dentro del contexto de cruzada global contra el terror y dotaba con algunas herramientas al gobierno Colombiano para aprovechar más eficientemente los recursos financieros y la cooperación técnica norteamericana en la guerra contra las guerrillas.  Por ejemplo, Ortiz (2010a) afirma que antes de este cambio en los términos de la relación con los Estados Unidos, los equipos comprados con fondos norteamericanos no podían ser utilizados por las Fuerzas Militares Colombianas sin la autorización de personal militar de ese país, que estaba sujeta a la orientación de la operación a ejecutar: Sólo se podían usar si las operaciones en que participaban era de carácter contra narcóticos. Después y dentro del ámbito de la guerra global contra el terrorismo, los militares colombianos pudieron hacer uso de esos equipos sin restricción y sin necesidad de autorizaciones de los estadounidenses, lo que implicó de alguna manera un rol más relevante en el conflicto interno, pues la asistencia militar ya no se limitaba a operaciones contextualizadas en la guerra contra las drogas, sino que extendió su foco a otro tipo de situaciones más relevantes para la guerra interna como la contrainsurgencia y la aplicación extensiva de la política de seguridad democrática. Tickner (2010) afirma que el período de tiempo comprendido entre los ataques terroristas del 11 de Septiembre y el fracaso finales de las negociaciones de paz con las FARC, determinó el inicio de la terrorización de la relación bilateral.

En los últimos años, el rol de los Estados Unidos en nuestro conflicto ha venido decreciendo por numerosas razones: En primer lugar, el papel activo que ese país venía jugando en nuestra guerra se justificaba en el discurso de la guerra global contra el terrorismo, que después de los fiascos militares en Irak y Afganistán ha perdido relevancia y parece estar desapareciendo, al menos en sus formas más rudas (Henninger, 2009). En segunda instancia, y probablemente como consecuencia de lo anterior, el Congreso de los Estados Unidos, desde finales de 2006 ha sido dominado por el partido demócrata y esto se ha reflejado en la composición de los fondos del Plan Colombia pues los programas de asistencia social y desarrollo económico han venido ganando relevancia frente a los de inversión militar, lo que según Ortiz (2010b) tiene implicaciones estratégicas relevantes dado que los recursos norteamericanos para fines bélicos se habían convertido en la parte más importante para inversión del presupuesto del Ministerio de Defensa. En tercer lugar, los Estados Unidos atraviesan por una difícil situación fiscal que limita el espacio presupuestal para iniciativas como el Plan Colombia. En cuarto lugar, existen otros lugares con situaciones críticas que están llamando la atención y los recursos de ese país, como Afganistán. Y finalmente, con la llegada a la presidencia de Barack Obama en Enero de 2009, el paradigma de la estrategia contra las drogas parece estar migrando de uno netamente punitivo a uno que incluye componentes de salud pública más amplios e integrales. Así, por ejemplo, el Zar Antidrogas de los Estados Unidos ha afirmado en numerosas ocasiones que el término guerra contra las drogas debe ser eliminado del lenguaje de la política contra narcóticos del gobierno de ese país (Fields, 2009). Esto tiene implicaciones políticas importantes para Colombia pues de alguna u otra manera, y como fue explicado anteriormente, la asistencia técnica norteamericana en las últimas tres décadas se basó en dos paradigmas que parecen estar relegándose cada vez más a segundos planos: El terrorismo y la guerra contra las drogas.

Es predecible que esta tendencia se consolide en el mediano plazo por varias razones. En primera instancia, la Administración Obama enfrenta retos domésticos y externos mucho más importantes que nuestro conflicto o que la propia guerra contra las drogas, cuya justificación misma ha empezado a cuestionarse: Complejos problemas de  una infraestructura que ya está cumpliendo su vida útil (Sofge, 2007), un elevado déficit fiscal y una deuda soberana galopante, tensiones diplomáticas y comerciales con China -que es su segundo mayor acreedor ("Not pointing or wagging but beckoning," 2010), el programa de desarrollo nuclear de Irán, etc. En segundo lugar, el espacio fiscal para programas como el Plan Colombia seguirá reduciéndose pues el problema presupuestal de los Estados Unidos no es de carácter coyuntural, sino estructural: Según el Budget Projections (2010) del Congressional Budget Office, el déficit fiscal en 2010 será del 10.3%, en 2011 8.9% y 2012 5.8% del PIB y se estabilizaría alrededor de 4.5% hasta el 20202. Y en tercer lugar, como afirmó Tickner (2010), la guerra contra las drogas, que sirvió como argumento para que Colombia tuviera una relación especial con el gobierno norteamericano durante muchos años, parece estar empezando a desvirtuarse.

ii.) Venezuela 

Según Murillo & Llorente (1989), las relaciones Colombo-Venezolanas generalmente se han determinado por diferendos limítrofes y por asuntos ligados a la integración de ambas economías. Este paradigma se mantuvo durante el resto del siglo XX y los primeros años del gobierno de Hugo Chávez, esencialmente por los bajos precios del petróleo observados hasta 2004, lo cuál es relevante pues según Oppenheimer (2006) esa es la condición mas importante para la puesta en práctica de la retórica bolivariana del mandatario venezolano. A partir de 2005, con la reactivación de la economía global y la entrada de potencias emergentes como China e India en los mercados globales de materias primas como compradores, los precios de insumos básicos como el petróleo empezaron a subir estrepitosamente y, consecuente con la afirmación planteada anteriormente, la actividad del Presidente Chávez en el hemisferio también3. Este incremento de actividades tuvo implicaciones importantes para Colombia pues significó que su vecino andino más relevante en términos estratégicos se encontraba en medio de en un proceso de expansión de influencias bajo la excusa de la unidad latinoamericana y el bolivarianismo. Adicionalmente, es necesario tener en cuenta que el modelo que Venezuela pretendía exportar, basado en una economía estatizada y un régimen político autoritario, es muy diferente al que Colombia pretende consolidar, que se cimienta en una democracia liberal y un sistema económico de libre mercado, lo que puede generar tensiones estructurales difíciles de solucionar, especialmente cuando las propuestas ideológicas de Caracas son compatibles con los de las guerrillas colombianas, enemigas principales del establecimiento de Bogotá.

Según Ortiz (2010), el surgimiento del expansionismo venezolano se tradujo en el escenario de guerra colombiano en cuatro elementos: i) Retaguardia estratégica para las guerrillas, que habían sido arrinconadas por el Ejército Colombiano por el éxito de la política de seguridad democrática, ii) financiación y armas, reflejadas en el plan frustrado del Presidente Chávez para conseguir U$300 millones para las FARC y el decomiso de misiles suecos antitanque que fueron adquiridos por el Ejército Venezolano en manos ese mismo grupo insurgente, iii) un modelo político de referencia y iv) reconocimiento político internacional, que implica cierta disminución de la legitimidad del Estado Colombiano y por lo tanto una posición menos ventajosa para negociar, en unos eventuales diálogos de paz. El impacto estratégico de la intervención venezolana en el conflicto es evidente y relativamente sencilla de explicar: Las guerrillas encontraron un lugar donde abastecerse, una fuente de recursos y cooperación militar relevante y algo de status político, lo que sin lugar a dudas hace mucho más difícil la labor de contrainsurgencia del Ejército Colombiano y debería, en el mejor de los casos, alargar la guerra.

Es predecible que el fenómeno anterior se prolongue por una causa sencilla: Lo más probable es que el Presidente Chávez se mantenga en el poder pues hay razones que apuntan a ello. En primer lugar, sigue teniendo apoyo popular. Si bien las encuestas muestran resultados de popularidad disímiles, esta parece  ser lo suficientemente elevada para que pueda haber gobernabilidad: La encuesta menos favorable arroja un 45% de soporte al Presidente Chávez (Datanálisis, Abril de 2010). En segunda instancia, parece razonable que el mandatario venezolano tenga el apoyo del establecimiento militar de su país pues le ha brindado una cantidad considerable de prebendas, ha elevado sus salarios considerablemente y ha aumentado el presupuesto de inversión en defensa como ningún otro presidente en la historia de ese país (Daniel, 2010).  En tercer lugar, el presidente Chávez ha construido una base social de personas dependientes del Estado que estaría dispuesta a apoyarlo en caso de algún tipo de tribulación política, así como un cuerpo de milicias urbanas fieles a él, no a la Constitución, como es el caso del Ejército (Ortiz, 2010). Y finalmente, los precios del petróleo deberían seguir relativamente elevados mientras la demanda global de crudo se sigue recuperando al tiempo que la misma economía mundial.

b.) Conclusión

En este artículo se han descrito los roles estratégicos de los dos agentes externos más importantes para nuestro conflicto armado y se han hecho algunas predicciones sobre las posibles variaciones que esos roles puedan presentar en el mediano plazo. El resultado no es positivo para Colombia pues el panorama geopolítico que se está configurando no es el deseable para un país que busca terminar rápidamente y por la vía militar a las guerrillas insurgentes: Un aliado importante en la lucha contra el terrorismo se está replegando mientras que el gobierno de un vecino, ideológicamente compatible y colaborador de las FARC, parece haber llegado para quedarse, al menos en el mediano plazo. Y todo lo que eso implica.

Bibliografía

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Axiología Revolucionaria

Los revolucionarios de América siempre han criticado al capitalismo y a los capitalistas porque son egoístas. De hecho, sus maquinaciones y utopías se fundamentan en la eliminación de ese antivalor de las mentes y los cuerpos de los individuos. Pero, al parecer -y como siempre-, la incoherencia se apodera de las relaciones que hay entre su retórica y su praxis: Piedad Córdoba se alegra porque la crisis traería la caída de Uribe.

Más o menos, el asunto se puede resumir así: El hecho de que la crisis afecte a Colombia significa la pérdida de miles de empleos, millones en crecimiento, etc... pero bueno, eso es positivo si contribuye al ascenso de la revolución....

Eso es egoísmo. Y del más puro. Y tal vez, lo criticable no sea el egoísmo, pues es algo casi inherente a las bestias humanas. El problema es con la incoherencia y la mentira: Creerse moralmente superiores a otros porque están a la cabeza de movimientos no-egoístas, mientras ejercen el egoísmo todos los días...

Y por cierto, Córdoba se equivoca en otro asunto: Si Pastrana, con el estado de crisis en que gobernó no se cayó, mucho menos lo hará Uribe, inclusive de los paros, crisis, etc... que hoy nos agobian...

Fasten Seat Belts?

Heading the list of those most vulnerable are countries whose markets have been viewed for some time as badly behaved: Venezuela, Argentina and Ecuador. Venezuela, which has given up producing things that its consumers want, importing them instead on the back of its oil revenues, looks particularly exposed. The same oil revenue has allowed the number of public-sector jobs to more than double since President Hugo Chávez came to power in 1999, and is also underwriting a big new arms deal with Russia. Cutting public spending is an option, but not one which he would wish to contemplate before critical regional elections at the end of November. Even then it may not be easy to switch into austerity mode. Despite a recent increase in the arrests of “foreign imperialist plotters”, Mr Chávez would find it hard to explain away large numbers of people descending onto the streets.

If lower commodity prices lead to lower costs of staple foods, this would provide Argentinians with some relief against their country’s rampaging inflation. But for President Cristina Fernández’s government it would be a different story. It gets 10% of its revenue from export taxes. A fall in commodity prices would squeeze farmers (who already pay a 35% tax on exports) even more and might reignite their recent protests. Ms Fernández might be tempted to make up the shortfall by raiding pension funds. There is also a currency concern. The peso, which has won back trust after its crash in 2001, is backed by high soyabean prices. If these fall, it could lead to a fresh flight to dollars for those able to get them, and misery for everyone else.

For well-behaved countries, such as Mexico, Brazil, Colombia and Peru, things look better. Their governments have balanced their budgets and built up trade surpluses along with dollar reserves. In some places growth is still strong: the latest year-on-year figures show an 8.3% rise in Peru for July, and 6.1% rise in Brazil for the second quarter. Not everyone is convinced by this rosy picture. “Economists who talk about structural shifts on the eve of a cyclical downturn should all be taken outside and shot,” says Gray Newman of Morgan Stanley, a bank.

The Credit Crunch in Latin America, The Economist 

Hay algo que me llama la atención en esto y es, como dice el artículo, el hecho de que es de las primeras crisis financieras mundiales donde los titulares no tienen a algún país de América Latina. Pero a pesar de lo anterior, nada nos garantiza que no volvamos a las primeras páginas, pues esta crisis, con seguridad, afectará -y ya está afectando- los factores que han determinado la expansión económica en los últimos 7 años. Por ejemplo, dos claves han sido los altos precios de las materias primas y el amplio financiamiento internacional . Ambos se han visto afectados: El precio del petróleo y de otros commodities han bajado considerablemente en los últimos días y fruto de la desaceleración es factible que bajen más. Y el asunto de la disponibilidad de crédito ya está más que publicitado. Lo que es más preocupante es que a pesar del Plan Paulson , la situación no mejorará necesariamente, pues los Money Markets, importantes para todo el sistema financiero, siguen faltos de liquidez.


No sé. Lo único que es seguro es que los que fueron serios y responsables con las ganancias de los últimos tiempos, como Chile, podrán moverse con más facilidad y sufrirán menos. Los irresponsables ya se están empezando a preocupar. Y eso puede ser tan sólo el aperitivo.

Moralistas pecadores

Llegaron a la comunidad La Cruz armados de chirrinche y chivo. Entregaron un billete bajo la mesa a la autoridad local, y los indios, felices por la parranda, firmaron la autorización para que metieran el tubo por sus tierras.
En Guaitapá utilizaron otra estrategia. Compraron a los cuidanderos de la finca para enfrentarlos con los dueños. Dejaron que trajeran otras familias para invadir los predios y regalaron diez casitas de barro, palo y zinc -un techado más barato que el Eternit porque abrasa-. Abrieron zanjas y pasaron el gasoducto sin consultar a los propietarios y cuando Francia Boscán Epinayu se enteró del atropello en las tierras de sus ancestros, presentó a los ingenieros los papeles que la acreditaban como dueña de la franja de dos kilómetros que habían usurpado. La callaron con un cheque de cinco millones alegando que era lo máximo permitido. Por menos longitud, a los de Rancho Luna les dieron 55 millones, y a los Ríos, más de cien.
"No solo me engañaron y no me pidieron permiso, sino que me dejaron un problema", comenta la anciana wayú de mirada retadora en su ranchería cercana a Maicao, rodeada de gallinas.
En Alatkal les dijeron: "Escogen lo que van a recibir. Si piden molino, molino; si piden jagüey, se lo hacemos, y más nada. Casas no damos, solo mejoría". Optaron por el jagüey y ciento veinte láminas de zinc para arreglar sus modestas viviendas de barro. Eligieron mal. El jagüey luce bonito, rodeado de una cerca que rompen los puercos, pero los wayús no pueden beber el agua contaminada por los animales, además de que la falta de lluvias lo tiene casi seco. Y encima llegaron menos láminas.
No lejos de allá, por la vía de Maicao a Riohacha, en la ranchería Karinatain también andan bravos. A las cincuenta familias que pastorea el líder Miguel Epinayu, les prometieron arreglar la entrada de la carretera principal, un molino, centro de acopio, cercas para los cultivos y el cementerio, y un internado para la infinidad de niños que pueblan la zona. A todos les contestaron "perfecto, cero problemas".
El molino tiene escrito claro y grande el nombre del donante: PDVSA. El pequeño inconveniente es que debían cavar 220 metros para encontrar agua dulce y perforaron menos, así que sale salada. El centro de acopio lo convirtió la empresa en su taller. Lo demás brilla por su ausencia. Para resolver la afrenta por tanto engaño, porque en la cultura wayú la palabra es sagrada, exigieron 1.000 chivos, moneda habitual para esos pagos, al margen de la exigencia de que cumplan con el resto. Los nuevos conquistadores quisieron arreglarlo por la mitad de esa cifra y los indios no aceptaron.
"Siempre engañan porque saben que unos (wayús) son más brutos", se queja Epinayu.
Los de Acnerutamana adoptaron una medida de fuerza al comprobar que para PDVSA ellos no existían, a pesar de encontrarse a tan solo trescientos metros del gasoducto. Pusieron el 'broche', es decir, levantaron una alambrada por donde corre el tubo, a fin de que no pudieran meter el cable de fibra óptica que siempre va por encima -detecta las averías-, y obligarlos a que los tuvieran en cuenta. Igual hicieron otras comunidades colindantes. Incluso, algunos montaron rancho junto al broche para que no se metieran los obreros a hurtadillas. No sirvió de mucho.
"Nos dijeron que no importaba, que harían el seguimiento del tubo por satélite", me dicen con evidente molestia.
En Papumana les dieron 50 rollos de alambre y 50 chivos. Es decir, en los kilómetros de gasoducto que pasa por la Guajira, PDVSA imitó a los conquistadores. Regaló más o menos espejitos según la cara del indio. Si notaban falta de preparación y conocimientos de sus derechos, les daban migajas, como denuncia el cacique Germán Barros. Si sabían lo que podían exigir, como la comunidad que lidera Charo Aguilar, lo justo, 3.000 millones.
Por si fuera poco, más de una vez hubo que dar el 30 por ciento de 100 millones al funcionario que fungía como jefe de seguridad de PVDSA. Es el socialismo chavista del siglo XXI investido de corrupción y arrogancia.
Salud Hernández, en Los espejitos del socialismo chavista 

No sé que pensaran los fanáticos de Chávez, y mucho menos de la moral socialista latinoamericana. A mi francamente, independiente de si el abusador multinacional es Exxon o PDVSA, me parece que situaciones como estas son el colmo. Pero no quisiera acabar repitiendo lo mismo de siempre. Quisiera aprovechar el ejemplo y la hipocresía bolivariana para caricatuzar un comportamiento que suele ser común en los seres humanos que se la pasan profesando moralismos y puritanismos por el estilo: Por circunstancias de la vida, por placer o por obligación pragmática, en algún instante, los moralistas abandonan sus teorías, sus apreciaciones y sus proverbiales sermones y se vuelven tan mundanos como lo que suelen criticar. Por ejemplo, el hecho de que los chavistas -los salvadores de América Latina- estén actuando en contra de una comunidad que hace parte de su núclero ideológico -los indígenas, los explotados, etc...- es paradigmático. Terminaron actuando igual que Exxon o las petroleras gringas en muchos países en la segunda mitad del siglo XX. O nunca faltará el clásico ejemplo de los republicanos, los adalides de la moral pública gringa: Newt Gringich, el más feroz de los críticos de Bill Clinton en su gobierno y el más fiscalizante de sus acusadores en el Impeachment de 1998 por las sopladitas de Mónica Lewinsky, tiene un probado historial de relaciones extramaritales. Jhon McCain, el defensor de las buenas maneras y la moral gringa, dejó a su esposa después de que esta sufrió un accidente y quedó con problemas físicos irreversibles. Y, finalmente, Ruddy Guliani, el ex-alcalde de Nueva York, cuyo caso es relatado por Semana :
El caso más pintoresco es el de Giuliani, el ex alcalde de Nueva York considerado un héroe nacional por su actitud durante el ataque del 11 de septiembre de 2001 y por su batalla contra un cáncer de próstata. Después de estar casado por lo católico durante 14 años con Regina Peruggi, se las ingenió para que la unión fuera anulada. Alegó que eran primos en segundo grado y que la Iglesia no les había dado la dispensa para realizar un enlace en esas condiciones. Se lavó las manos explicando que en todos esos años siempre creyó que era su prima tercera. De esa forma pudo casarse sin remordimiento, también por lo católico, con la presentadora de televisión Donna Hanover, con quien tuvo dos hijos en una relación de 20 años.
En 1997 la revista Vanity Fair aseguró que Giuliani tenía un romance con Cristyne Lategano, la jefe de prensa de la Alcaldía, pero el asunto no trascendió. Luego otros medios empezaron a hablar de un affaire con Judith Nathan, gerente de una empresa farmacéutica. Giuliani aseguró que ella era sólo "una buena amiga", cosa que pocos creyeron. Y de inmediato dio una rueda de prensa en la que anunció que él y su esposa habían tomado la decisión de divorciarse porque "desde hace algún tiempo hemos tenido vidas independientes". Sin embargo, olvidó un pequeño detalle: avisarle a su señora. Donna enfureció y como respuesta organizó su propia reunión con los medios, en la que aseguró que acababa de enterarse por televisión del fin de su matrimonio. Le echó toda el agua sucia que pudo y dijo que Giuliani la había marginado de su vida pública por sus infidelidades, incluso con personas de su oficina. En su calidad de primera dama de la ciudad quiso completar su venganza y mediante una acción legal logró que le negaran la entrada a Judy a Gracie Mansion, la residencia oficial. Pero no se salió con la suya, pues su marido, por respeto a su nuevo amor, se fue a vivir en el apartamento de dos amigos gay.
Para no perder su aire de buen católico, no se cansó de reiterar que era falso que Judy fuera su amante. Su versión fue apoyada por su médico, quien aclaró que Giuliani no podía tener relaciones sexuales pues, debido a su cáncer de próstata, era temporalmente impotente. Entre tanto, como para ir abonando el terreno, Giuliani elogiaba a Judy diciendo que en los momentos más difíciles de su enfermedad siempre había contado con su ayuda. Independientemente de los problemas eréctiles, la "buena amiga" se convirtió en su tercera esposa.

No sé que les parezca la hipótesis planteada. Tal vez, pero al menos me pareció cómico escribir y leer sobre personajes tan opuestos -como los Republicanos y los Chavistas- y que tengan comportamientos similares. Es que tal vez no son tan diferentes. Puede ser que sean tan diferentes como parecidos. Tan iluminados para ellos mismos, como descarrilados e imprácticos para otros, como yo...

Tolerancia Bolivariana


Hip hop para el Presidente
by noticias24

Yo no sé a ustedes, pero esto me parece bastante pertubardor. Especialmente eso "libertad de exprensión" -el título de la canción- y lo de "si no piensas integrarte, mejor lárgate y punto" dentro de la misma canción...

Sobre la liberación...

Hoy Colombia, en medio de una crisis institucional de considerables proporciones, tuvo una buena nueva. Y esa ya la sabemos, nunca sobrará repetirlo es que fueron rescatados 15 secuestrados de las FARC. Eso es una magnífica noticia y los colombianos todos hemos sentido una grandísima emoción. Aquí los paisas opinan y los bogotanos hemos, hasta en los sitios más altos de la ciudad, puesto nuestra bandera como símbolo de júbilo. En los Estados Unidos muchos compatriotas se llamaron por teléfono celular para contar el aviso. Entonces, el punto de fondo es uno: Todos -o bueno, la gran mayoría- nos alegramos. Estuvimos felices porque otros recobraron su libertad. Eso contrasta con las mismas palabras de Ingrid Betancur y con los exhibicionistas morales que Alejandro Gaviria menciona en esta columna. Yo no sé si seamos buenos o malos, pero hemos dado una muestra de que por lo menos, no somos una sociedad mala. Y bueno, para terminar, sin duda resaltar tres cosas: i) La forma tan sensacional como burlaron a las FARC -lo que evidencia, una vez más, su debilidad estratégica-, ii) el profesionalismo y la calidad de los militares que participaron en la operación y iii) el éxito de la política de Seguridad Democrática y de la inteligencia sobre la fuerza.

Ahora, sin duda, a cruzar los dedos por los demás secuestrados. Pero bueno, con este hit, otro mito relacionado con las FARC se ha derrumbado: los rescates son sentencia inmodificable de muerte.

No estabas tan mal, Rumsfeld

Hace ya más de dos años, el entonces Secretario de Defensa de los Estados Unidos -un halcón- Donald Rumsfeld comparó a Chávez con Adolfo Hitler. A mi me pareció que era una exageración. Y de hecho, todavía soy un poco escéptico frente a esa hipótesis, pero cada día hay más indicios de que tiene rasgos en común.

Veamos:

At the sprawling Fermin Toro School, students take classes that extol President Hugo Chávez's brand of socialism and highlight the menace posed by the imperial power to the north, the United States.
In Venezuelan schools, creating a 'New Man'. The Washington Post.

y...
Education played a very important part in Nazi Germany in trying to cultivate a loyal following for Hitler and the Nazis. The Nazis were aware that education would create loyal Nazis by the time they reached adulthood. (...) History was based on the glory of Germany - a nationalistic approach was compulsory. The German defeat in 1918 was explained as the work of Jewish and Marxist spies who had weakened the system from within; the Treaty of Versailles was the work of nations jealous of Germany's might and power; the hyperinflation of 1923 was the work of Jewish saboteurs; the national resurgence which started under the leadership of Hitler etc.
Nazis Education - The History Learning Site

No les parece que las coincidencias son extraordinarias -escalofriantes, diría yo-: i) Echarle la culpa a agentes externos de las desgracias propias, ii) Alabar al líder porque es el que ha salvado la patria y iii) la intención de crear un hombre basado en lavados de cerebro. En esta última -y bueno, en todas-, Mussolini pensaba y hacía lo mismo. Y para terminar, un par de cositas: i) Rumsfeld no estaba tan mal. No sólo es el aspecto del monopolio de información en Venezuela -y la Alemania Nazi-, sino también -ah, que tautología- el hecho de girar dinero a grupos terroristas. Y muchos otros aspectos totalitarios que hacen que el Socialismo del Siglo XXI se pueda mimetizar facilmente entre los sistemas donde el Estado se vuelve el terrorista recurrente. Y ii) la maestría de George Orwell, en La Rebelión en la granja (ver aquí, también), para caricaturizar las características propias de los sistemas donde el Estado se vuelve un tirano.

Lectura Orwelliana (ii)

Llegó noviembre, con sus furiosos vientos del sudoeste. Tuvieron que parar la
construcción porque había demasiada humedad para mezclar el cemento. Y vino una noche en la que el ventarrón fue tan violento que los edificios de la granja temblaron sobre sus cimientos y varias tejas fueron arrancadas de la cubierta del granero. Las gallinas se despertaron cacareando de terror porque todas soñaron haber oído algo así como el estampido de un cañón a lo lejos. Por la mañana los animales salieron de sus cuadras y se encontraron con el mástil derribado y un olmo, que estaba al pie de la huerta, arrancado de cuajo. Apenas habían visto esto cuando un grito de desesperación brotó de sus gargantas. Un cuadro terrible se ofrecía a su
vista. El molino estaba en ruinas.
Todos a una se abalanzaron hacia el lugar. Napoleón, que rara vez se apresuraba al
caminar, corría a la cabeza de todos ellos. Sí, allí yacía el fruto de todos sus esfuerzos,
demolido hasta sus cimientos; las piedras, que habían roto y trasladado tan empeñosamente, estaban desparramadas por todas partes. Incapaces, al principio, de articular palabra, no hacían más que mirar tristemente los cascotes caídos en desorden. Napoleón andaba de un lado a otro en silencio, olfateando el suelo de vez en cuando. Su cola se había puesto rígida y se movía nerviosamente a derecha e izquierda, señal de su intensa actividad mental. Repentinamente se paró como si hubiera visto claro el origen de aquel desastre.
—Camaradas —dijo con voz tranquila—, ¿sabéis quién es el responsable de todo esto?
¿Sabéis quién es el enemigo que ha venido durante la noche y tirado abajo nuestro molino? ¡Snowball! —rugió repentinamente con voz de trueno—. ¡Snowball ha hecho esto! Por pura maldad, creyendo que iba a arruinar nuestros planes y vengarse por su ignominiosa expulsión, ese traidor se arrastró hasta aquí al amparo de la oscuridad y destruyó nuestro trabajo de casi un año. Camaradas, en este momento y lugar, yo sentencio a muerte a Snowball. Recompensaré y nombraré «Héroe Animal de Segundo Grado» y gratificaré con medio bushel de manzanas, al animal que lo traiga muerto. Todo un bushel, al que lo capture vivo. Los animales quedaron horrorizados al enterarse de que Snowball pudiera ser culpable de tamaña acción. Hubo un grito de indignación y todos comenzaron a idear la manera de atrapar a Snowball, si alguna vez lo encontraban. Casi inmediatamente se descubrieron las pisadas de un puerco en la hierba, a poca distancia de la loma. Las huellas pudieron seguirse algunos metros,
pero parecían llevar hacia un agujero en el seto. Napoleón las olió bien y declaró que eran de Snowball. Opinó que Snowball probablemente había llegado procedente de la «Granja Foxwood».
—¡No hay tiempo que perder, camaradas! —gritó Napoleón una vez examinadas las
huellas—. Hay mucho trabajo que realizar. Esta misma mañana comenzaremos a rehacer el molino y lo reconstruiremos durante todo el invierno, haga lluvia o buen tiempo. Le enseñaremos a ese miserable traidor que él no puede deshacer nuestro trabajo tan fácilmente. Recordad, camaradas; no debe haber ninguna alteración en nuestros planes, que serán llevados a cabo sea como sea. ¡Adelante, camaradas! ¡Viva el molino de viento! ¡Viva «Granja Animal»!

y....

Repentinamente, a principios de primavera, se descubrió algo alarmante. ¡Snowball
frecuentaba en secreto la granja por las noches! Los animales estaban tan alterados que apenas podían dormir en sus establos. Todas las noches, se decía, él se introducía al amparo de la oscuridad y hacía toda clase de daños. Robaba el maíz, volcaba los cubos de leche, rompía los huevos, pisoteaba los semilleros, roía la corteza de los árboles frutales. Cuando algo andaba mal se hizo habitual atribuírselo siempre a Snowball. Si se rompía una ventana o se obstruía un desagüe, era cosa segura que alguien diría que Snowball durante la noche lo había hecho, y cuando se perdió la llave del cobertizo de comestibles, toda la granja estaba convencida de que Snowball la había tirado al pozo. Cosa curiosa, siguieron creyendo esto aun después de encontrarse la llave extraviada debajo de una bolsa de harina. Las vacas declararon unánimemente que Snowball se deslizó dentro de sus establos y las ordeñó mientras dormían. También se dijo que los ratones, que molestaron bastante aquel invierno, estaban en connivencia con Snowball.
Bueno, esto es de nuevo de La Rebelión en la Granja de George Orwell. Les recomiendo que se lean todo este fragmento. Piensenlo y miren a Venezuela. No les parece que hay algo parecido con Raúl Baduel o con los gringos? Es claro que es más apropiado el ejemplo-y todo el texto- para el primer caso, pero no deja de ponerlo a uno a imaginarse cosas en el segundo.

Lectura Orwelliana (i)

Las primeras manzanas ya estaban madurando, y el césped de la huerta estaba cubierto de fruta caída de los árboles. Los animales creyeron, como cosa natural que aquella fruta sería repartida equitativamente; un día, sin embargo, se dio la orden de que todas las manzanas caídas de los árboles debían ser recolectadas y llevadas al guardanés para consumo de los cerdos. A poco de ocurrir esto, algunos animales comenzaron a murmurar, pero en vano. Todos los cerdos estaban de acuerdo en este punto, hasta Snowball y Napoleón. Squealer fue enviado para dar las explicaciones necesarias.
-Camaradas –gritó–, imagino que no supondréis que nosotros los cerdos estamos haciendo esto con un espíritu de egoísmo y de privilegio. Muchos de nosotros, en realidad, tenemos aversión a la leche y las manzanas. A mí personalmente no me agradan. Nuestro único objeto al comer estos alimentos es preservar nuestra salud. La leche y las manzanas (esto ha sido demostrado por la ciencia, camaradas) contienen substancias absolutamente necesarias para la salud del cerdo. Nosotros, los cerdos, trabajamos con el cerebro. Toda administración y organización de esta granja depende de nosotros. Día y noche estamos velando por vuestra felicidad. Por vuestro bien tomamos esa leche y comemos esas manzanas. ¿Sabéis lo que ocurriría si los cerdos fracasáramos en nuestro cometido? ¡Jones volvería!, Sí, ¡Jones volvería! Seguramente, camaradas –exclamó– no hay nadie que desee el regreso de Jones.

Este es un fragmento de una de las obras maestras del escritor británico George Orwell. El libro es Rebelión en la granja. La parte que más me llamó la atención, la repito a continuación:

-Camaradas –gritó–, imagino que no supondréis que nosotros los cerdos estamos haciendo esto con un espíritu de egoísmo y de privilegio

Yo no sé, pero eso ya me parece haberlo escuchado muchas veces antes en varios sistemas totalitarios, no sólo los comunistas o socialistas. Tienen esa característica tan despreciable de decirle a sus ovejitas –nosotros– que lo que lo tienen, lo tienen por necesidad. Por ejemplo, el discurso bolivariano de Chávez contrasta con todos sus viajes, lo que gasta en zapatos y con el surgimiento de los famosos boliburgueses. También es muy resaltable ese aspecto de la última parte cuando Squealer –un cerdo emisario– usa la amenaza y distorsiona algunas situaciones para mantener sus privilegios burocráticos por encima de todos los demás. Finalmente, también es conveniente resaltar las grandes inequidades a las que llevan, esta vez si, sistemas como el comunista: Los grandes líderes –el Politburó Animal, graciosamente dirigido por cerdos– poseen privilegios que el 99.9% de los demás miembros de la sociedad no. En últimas, esto es de manera sencilla, los que tienen y los que no. Blanco y negro. Poderoso y desposeído.

Claro, somos los colombianos...



Claro, somos los colombianos los culpables de la inflación y la escasez de bienes básicos en Venezuela. Que risa. Entonces, siguiendo esta maravillosa lógica, podemos decir que los culpables de que haya inflación en Cúcuta -y en Colombia- son los venezolanos que vienen a hacer compras en nuestro lado de la frontera.... Su indignación no sólo es indignante -e increíble-. También es estúpida.

Ortega y las FARC

  • El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, expresó ayer en Uruguay sus “condolencias” y “solidaridad” por la muerte del máximo jefe y fundador de las FARC, alias “Tirofijo”, y destacó que fue un “luchador extraordinario”.

    “Yo quiero expresar mis condolencias, mi solidaridad para con las FARC y para con la familia del comandante (’Manuel) Marulanda (Vélez)’”, alias de Pedro Antonio Marín, indicó durante la ceremonia de clausura del XIV Foro de Sao Paulo.

    Nuestro hermano (…) fue un luchador extraordinario, que batalló desde largos años y fue el guerrillero de más larga lucha en la historia de América Latina y el Caribe“, destacó el mandatario en medio de los aplausos de los participantes en la clausura.

    Ortega señaló que la lucha de “Marulanda” y las FARC “tiene sus orígenes en las profundas desigualdades que vive el hermano pueblo colombiano”.

    Esa lucha “tiene sus raíces en el norte, ese norte que representan Estados Unidos y Europa y que también se había establecido en el sur”, apuntó.

    “¿Qué autoridad puede tener el régimen colombiano, los yanquis y los europeos de calificar quién es terrorista y quién no lo es?”, preguntó el gobernante nicaragüense ante el Foro de Sao Paulo, en el que participan 200 delegados de partidos políticos y organizaciones sociales de izquierda de América Latina y el Caribe.

En Noticias 24.

Yo no sé, pero estas felicitaciones uno no se las hace a algún personaje lejano o que no aprecie. Es más, estos señores -Ortega y Marulanda- ya se habían reunido en el Caguán y hablaron. Eso ya es sospechoso. Y lo más preocupante aún, es que el Presidente de Nicaragua está dentro del Eje del Mal Latinoamericano yque ese triángulo perverso, FARC-Chávez-Ortega, tenga mucho sentido. Eso ya es vox populi. Lo increíble es que todavía exista gente que crea en la buenas intenciones de la Revolución Bolivariana con Colombia.

El Síndrome...

Me considero, personalmente, alguien muy ignorante en psicología. Muchas veces podré ser muchas cosas: Filósofo de medio pelo, economista malinformado de mala calaña, antropólogo barato o hasta profesor de Física, en el peor de los casos. En fin, pero nunca psicólogo. Yo podría decir que nunca podré hacer el siempre ingrato papel de cañería del alma. Aunque debe tener su lado positivo, que Juan Francisco me diga, ya que el hace parte del grupo de los que reciben lo que va por las cañerías. En todo caso, nunca me ha llamado la atención una parte que esa ciencia estudia, y es la de los Síndromes: De Estocolmo, de Vietnam... Pero ahora, con todo esto que está pasando y los rumores de locura de Chávez, me parece que le encuentro cierta utilidad. Entonces, quisiera preguntale a Juan Francisco, el psicólogo de este blog, si se puede calificar como síndrome, si existe tal, el comporamiento de Chávez y Correa de rechazar las contundentes pruebas en su contra: Sí, como cuando le pasa a alguien que es culpable de 500 asesinatos y dice que es inocente. Eso que todo el mundo cree, menos él. Qué me dices, Juan? Espero pronta respuesta.

Y vuelve...

Chávez ya empezó de nuevo con su cantaleta y sus improperios. El estilito de este bellaquito es insultar o armar conspiraciones cuando hay hechos concretos contra él. Y así son todos sus secuaces. Esto ya lo habíamos dicho por aquí y por acá. Vamos a seguir pendientes cómo se desarrolla todo esto; ojalá Uribe haya reflexionado y decida manejar estos momentos difícil con asesores de talla y guantes de seda. No con muñequitos que le dicen que todas sus rabietas están bien y machete diplomático.

Sobre la retórica de Chávez

Constantemente uno escucha y ve a Hugo Chávez y todo su club de bolivarianos desenfocados criticar y violar el que puede ser el logro más grande de la sociedad occidental: La libertad individual. Y bueno, ellos se excusan en que eso es ser egoístas y afirman que eso no puede ser: Que la única libertad válida es la de los pueblos, la de autodeterminarse y elegir su futuro. Sin embargo, creo, eso es otra de las hipocresías del movimiento bolivariano. Tengo dos ejemplos:

  • Chávez ha rechazado públicamente el levantamiento popular de los tibetanos contra China (y recordemos que China fue la que actuó como un Imperio) y su deseo de ser un pueblo libre, de nuevo.
  • Chávez también ha rechazado el Referendo que se hizo en algunas provincias de Bolivia, que ha tenido resultados aplastantes y que ha sido resultado de un proceso democrático.
El discurso de Chávez contrasta con los hechos. Del dicho al hecho hay mucho trecho, dirá el sabio popular. En todo caso, la conclusión es que la revolución bolivariana no defiende la llamada libertad de los pueblos. No. Sólo defiende sus intereses geopolíticos, igual a los muchos Imperios que critican. Que ironía.

Políticos y discos duros

Todos estos días han estado muy movidos en todos los aspectos que rodean a la información que pueden tener los computadores de Raúl Reyes.
La prensa ha seguido soltando información y los gobiernos de los países hermanos (donde nos dicen colombiches, a veces...) involucrados, es decir Ecuador y Venezuela, han seguido rechazando (ver aquí y aquí) toda la información que sale en los medios nacionales e internacionales. Chávez ha dicho que es un computador a la carta, pero nada más: No ha cambiado del típico argumento de que es "un plan del Imperio para romper con la paz en América Latina". Pero eso es pan de otra canasta.

A mí lo que me llama la atención es la selectividad del presidente venezolano para aceptar o tachar de un computador a otro: Calificó, en los peores momentos de la crisis, a Uribe de mafioso y habló del computador de Jorge 40, tomando todas sus pruebas como verdades y allí le dio validez a los documentos que ese portátil tenía. Pero, ahora, cuando ya no le convienen los calurosos saludos de los compañeros bolivarianos de las FARC y los agradecimientos de la guerrilla, los rechaza de una vez por todas. Pero bueno, uno diría que lo que hace Chávez es tener una actitud pragmática, sólo que esta última no puede ser más burda. Mejor dicho, el pragmatismo tipo Chávez es cinismo.

Otro aspecto que vale la pena mencionar es la capcidad de cinismo de los Chavistas para seguir a su jefe. En últimas, estos no se diferencian mucho de los más avezados uribistas, que para citar al tecnócrata pensante, parecen inmunes a la realidad: "Ven lo que quieren ver. Oyen lo que quieren oír. Y casi siempre dicen la misma cosa."

Hasta la vista Bb's!

Ya casi ha pasado un mes desde la operación militar con la que se dio de baja a Raúl Reyes. Y hemos visto todo lo irracional que ha ocurrido, desde movilizaciones de tropas hasta abrazos y sonrisas, todos ellos símbolos de hermandad. Los problemas todavía no terminan y las cosas están volviendo a subir de temperatura, en especial por las ofensivas declaraciones de Rafael Correa, como varios habíamos predecido. Y todavía no es posible pronosticar futuros brillantes u opacos, porque la incertidumbre (mejor que la irracionalidad) es la que gobierna nuestras mentes en estos momentos.
Sin embargo, hay algo con lo que se puede especular en estos momentos. Algo que era tan evidente y que ahora, con todo esto, se ha vuelto más vistoso: La falta de futuro del proyecto bolivariano en Colombia.
Sí, algunos dirán que nos habrá explotado tanto la oligarquía bogotana que no soportaremos más y tendremos que recurrir desesperadamente a un caudillo que sea benevolente y nos ayude a todos y seamos felices. Pero no, dudo que eso sea así, en especial, por la popularidad de las políticas de derecha en nuestro país.
En últimas, las declaraciones y los actos de Chávez, lo último que ha dicho Rafael Correa y el cinismo de Daniel Ortega, todas apoyando frontalmente al terrorismo, le han inyectado a Colombia el anti-biótico perfecto para luchar contra la revolución, sin muchos esfuerzos, durante mucho, mucho tiempo.

Un experto en petróleo explica que podría hacer Washington sin importaciones de crudo venezolano

Por Andrés Oppenheimer

Esto viene de un ex alto funcionario petrolero venezolano, que me pidió no ser identificado por su nombre. Sostiene que los Estados Unidos podría reducir las importaciones de petróleo de Venezuela sin causar grandes problemas en su economía.. Quería compartir con ustedes sus comentarios, y obtener sus comentarios. Aquí va:


"Lei tu columna ayer en el Herald. Trae una serie de conversaciones muy interesantes que has tenido con autoridades Colombianas y con expertos forenses en materia de computacion. Excelente tu analisis que de paso comparto. Esta vez quisiera reforzarte algunos puntos en relacion a lo esencial de Venezuela como suplidor a USA y si esto seria un atenuante tal que evitaria que USA le perdone su ingerencia y patrocinio a la FARC.
El crudo Venezolano representa solo el 6% del consumo diario de USA. En una situacion extraordinaria como la que se impondria por sanciones de pais promotor de terrorismo, este crudo puede perfectamente ser reemplazado por los casi 700 millones de la reserva estrategica [SPR] en las cavernas de sal de Louisiana. Es decir alli hay el equivalente de unos 540 dias [1 y 1/2 annos] de importaciones de Vzla. Lo critico es la importacion a USA de productos refinados, dada la situcion de crisis de refinacion inclusive a escala mundial, y en especial la gasolina de motor de la cual se consumen diariamente unos 9 Millones de barriles por dia.
Como en la mayoria de paises industrializados, hay solo 21 dias de stock en USA. Sin embargo en los momentos y debido a la crisis operativa de PDVSA en Vzla, solo estamos enviando un cargamento mensual de 350 mil barriles al mes. Esto es solo el 0.1 % del consumo diario.
Lo que es mas, en una situacion como esta, si USA impone una reduccion de la velocidad maxima en carreteras de 65 a 60 mph [en la crisis de los 70s se bajo la velocidad maxima de 65 a 55 mph], se ahorraria un 10% del consumo de combustibles; es decir 100 veces la cantidad que envia Venezuela.
Algo mas, el huracan Katrina infligió en el mercado petrolero de USA un dano que se ha calculado en:
1. refinacion: de 3 a 5 MM bpd y el cierre de la ultima refineria se mantuvo casi 10 meses; esto es equivalente a mas de 300 Hugos [unidad actual de exportacion de productos de Vzla de 10,000 BPD];
2. En produccion se tuvo cerrado hasta 3 MM BOPD en el Golfo hasta por 5 a 6 meses [ 2 Hugos de produccion];
Colapsó la economia de USA? claro que no, y a las dos semanas el efecto de habia diluido.
La unica manera que Chavez puede hacerle un dano significativo al mercado es si cierra totalmente su produccion y refinacion. Pero, en ese caso, no duraria muchas semanas aun decretando un estado de emegencia y asumiendo poderes dictatoriales."



Juzguen ustedes, pero a mi el testimonio me parece muy elocuente respecto a quién está en una posición más débil o más fuerte en todo este conflicto.

Ayyyy Chávez!

Ya sabemos que el Presidente Chávez redujo el cupo de carros importados desde Colombia para este año a tan sólo 20.000 vehículos y que eso ha generado recortes en empleos y disminución de los turnos de trabajo en las plantas de ensamble de autos. Eso me dió tristeza, pero lo último que he sabido me ha dado es ira:

Las ensambladoras locales no fueron las únicas damnificadas con la decisión del presidente venezolano Hugo Chávez de limitar la importación de vehículos procedentes de Colombia. Resulta que Volkswagen había decidido montar una planta de producción para abastecer a los países de la región andina, y estaba a punto de elegir en qué país lo haría, cuando Chavez anunció la restricción de importaciones. Volkswagen, que tenía a Colombia en la lista corta de países opcionados para recibir la inversión, decidió suspender por término indefinido este proyecto.

Revista Dinero, No. 298.

Vale la pena preguntarse si la reducción del cupo de importaciones, que ha dejado a muchos colombianos proletarios (sus defendidos) desempleados e hizo que se cancelara la instalación de una nueva planta que tambien traería nuevos trabajos, es un gesto de hermandad. Yo no sé cómo hace, es que no sé.

P.S.:Yo sé que esto puede ser demagogía, pero me indigna tanto que puedo rayar hasta en la estupidez o en los excesos de rigurosidad...

Crisis, crisis, crisis....

Yo estoy seguro de que esta situación de "acercamiento" con Venezuela no es sostenible.
El mismo Chávez dijo hoy que si el conflicto con Ecuador se volvía a agravar, lo mismo pasaría con la relación Venezuela-Colombia. La cosa es que con los ecuatorianos las cosas se ven cada vez más maduras y dudo que estén dispuestos a aceptar que el "civil" que estaba en el campamento de Raúl Reyes y murió por el ataque de las Fuerzas Armadas Colombianas era un miembro activo de las FARC.

Sólo falta decir lo que toca en futurología: Amanecerá y veremos...

Que Chávez no está débil?


Gracias al Liberal Colombiano por la gráfica. Creo que, una vez más, los datos vencen a las anécdotas de abuelitas rojas que quieren hacernos creer que la revolución bolivariana todavía vive.